Sicilia
“Sin Sicilia, Italia no deja ninguna imagen en el alma. Aquí está la clave de todo.”
Goethe no exageraba cuando en su paso por Sicilia intentaba comprender las raíces de la cultura clásica. La herencia de fenicios, griegos, romanos, árabes, normandos, aragoneses y catalanes se ha tejido en una alfombra que al desplegarse, va tiñéndose de tonalidades y motivos tan variados como armonizados, en una cosmogonía de sensaciones difíciles de interpretar. El enigma siciliano sólo se puede resolver con la cercanía que nos transmite contemplar algunos de los restos mejor conservados del Mediterráneo.
Los trazos multiculturales de Palermo, la religiosidad extrema de la festividad de Santa Agata en Catania, la grandiosidad del Valle de los Templos de Agrigento, la fogosidad del Etna, el teatro de los sueños de Taormina, las tradiciones centenarias conservadas en pueblos del interior de Sicilia, la mezcla agreste y paradisiaca de las Eolias, los colores de los mercados sicilianos, herencia de los árabes, o el suntuoso barroca de Siracusa y el Valle de Noto. Todo esto es Sicilia.
