Termas de Caracalla

Los baños de Caracalla  (o termas Antoninas) de Roma fueron una muestra monumental del avance de la ingeniería hidráulica que lograron los romanos a través de los años en la construcción de imponentes acueductos, así como en el método perfeccionado de desagües y cloacas.

Vista del Frigidario de las Termas de Caracalla
Vista del Frigidario de las Termas de Caracalla

Historia de las Termas de Caracalla

La construcción de las termas fue comisionada por Marco Aurelio Antonino Basiano, mejor conocido por Caracalla para el año 212 d.C., en un intento más por hacer patente que era merecedor a la sucesión del poder imperial, ésta obra fue de tal fastuosidad que se considera el complejo de baños más imponente de su época, sólo después de las de Diocleciano encargadas para 298 d.C.

Una edificación de tal magnitud, supuso un reto de 5 años de trabajos y entre cinco y diez mil personas laborando ardua y diariamente para lograr conseguir con la mayor antelación el objetivo.

El culto al cuerpo formaba parte integral de la vida en Roma. Las Termas de Caracalla eran un club campestre de puertas abiertas a toda clase de gente sin distinciones. Donde el pueblo acudía a acicalarse, cortarse el cabello, ejercitarse, a relajarse e incluso funcionaba como un lugar de encuentro común para sostener conversaciones de orden político y social, con sus grandes áreas destinadas a la charla.

El complejo se dividía en monumentales salas con piscinas de agua fría y caliente, todos los salones estaban ornamentados con estructuras magníficas talladas en mármol, detalles ideados para lujo y regocijo del ciudadano común.

Recorrido de las termas por las pasarelas con paneles
Recorrido de las termas por las pasarelas con paneles

El edificio central de las termas era de mayor tamaño que la Basílica de San Pedro, recubierto en toda su longitud de oro y mármol, los pisos estaba revestidos con pequeños mosaicos incrustados en formas geométricas.

El circuito de baños, iniciaba en el “caldarium”, una sala circular, provista de cúpula con grandes ventanales que aportaban una buena iluminación, posteriormente se iba al “tepidarium” en donde se encontraban dos grandes bañeras en ambos lados, el “frigidarium” era fin del ciclo, para luego relajarse en la “natatio”, una gran piscina descubierta de dimensiones propias de una olímpica de hoy en día.

El sistema de calentamiento de las piscinas y de las habitaciones, funcionaba a través de canales subterráneos que transportaban millones de litros de agua al día, surtidos por el acueducto cercano de Aqua Marcia, que se desviaba a hornos que se hallaban por debajo de las habitaciones, donde esclavos estaban encomendados a la labor de alimentarlos con leña según la temperatura a la que ésta estaba destinada el agua.

Reconstrucción de las Termas de Caracalla
Reconstrucción de las Termas de Caracalla

Era común que después de la práctica de ejercicios físicos en el espacio de la Palestra (gimnasio) los romanos se relajaran en la zona de termas, destinadas a ambos sexos, pero turnadas en uso para horarios distintos.

Las bañeras que fueron encontradas en las termas de Caracalla, estaban talladas en una sola pieza de un bloque de mármol, algunas se conservan aún en el centro de Roma usadas como fuentes y en los Museos Vaticanos. Sus esculturas más famosas el “Toro Farnesio” y el “Hércules Farnesio”, pueden visitarse en el Museo Arqueológico de Napolés. La reutilización de los materiales de las termas tuvo destinos dispares como la Catedral de Pisa, la iglesia de Santa María Maggiore o una columna de granito que se encuentra en la Piazza della Trinità de Florencia.

In situ, partes del piso aún puede apreciarse -con el respectivo daño inclemente del tiempo- siendo testigos de la majestuosidad que nos remonta a imaginarlo en todo su esplendor, con colores vívidos, columnas dóricas, obras de arte por doquier y su colosal tamaño que podía albergar a casi 2000 romanos a la vez.

Mosaicos decorativos del suelo de las termas
Mosaicos decorativos del suelo de las termas

Además del complejo central, alrededor se hallaban tiendas, restaurantes, una biblioteca,así como también un estadio, áreas abiertas para eventos, un gimnasio para practicar deportes en cubierto o al aire libre, así como también vestidores .

Las termas de Caracalla, representaron sin duda, una obra de gran magnificencia en la Roma Antigua, no sólo por la implementación de técnicas avanzadas de ingeniería y arquitectura, que dejaron claro el vasto conocimiento de los romanos para dichos menesteres, sino también por ser un espectáculo para la vista.

Restos de la rica ornamentación de las Termas de Caracalla
Restos de la rica ornamentación de las Termas de Caracalla

Fueron un éxito rotundo en su época, para desgracia de Caracalla, su mandato no gozó de la misma fortuna y para el año 217 d.C. fue asesinado por sus guardias durante una campaña militar en el este. Su nombre sin embargo, perdura a través de la grandeza de los vestigios de éstas, las Termas de Caracalla.

En las excavaciones aparecieron numerosos mosaicos, utensilios del complejo y elementos arquitectónicos que ayudan a explicar su funcionamiento como un molino. Así mismo se halló un santuario dedicado a Mitra, una antigua divinidad oriental de culto solar.

Cómo llegar a las Termas de Caracalla

El complejo se encuentra ubicado en Viale delle Terme di Caracalla 52, muy cerca de la estación de Metro Circo Massimo Línea B. Las rutas de autobuses de Roma que se acercan hasta allí son la 160, 118 y 628.

Mapa de las Termas